5 errores que comete al cepillarse los dientes

Puede parecer una tarea simple, pero muchas personas todavía no se cepillan los dientes tan bien como debieran. El cepillado dental es una parte vital de la higiene bucal, por lo que no hacerlo correctamente puede tener importantes consecuencias en la salud de nuestra boca.
Para aprovechar los beneficios que supone un cepillado diario de hasta 3 veces, es esencial hacerlo adecuadamente. En este artículo hemos recogido algunos de los errores más comunes que se cometen al cepillar los dientes. Con ello, esperamos que tomes medidas para empezar a limpiártelos de forma apropiada.
Y si lo estás haciendo correctamente, ¡enhorabuena, sigue así y tendrás una salud bucal excelente!
 
Los errores más comunes del cepillado dental
  • Cepillado demasiado fuerte. Este es el error más común. Existe la idea errónea de que cuanto más apretemos, mejor nos cepillaremos. Pero lo que realmente limpia es el movimiento del cepillo al dirigirlo bien, no la fuerza. Buena técnica y presión adecuada.
  • Uso de un cepillo de dientes incorrecto. Existe una gran variedad de cepillos de dientes en el mercado. Salvo casos especiales es preferible usar aquellos que tienen dureza intermedia, ya que al cepillar con fuerza el duro tiende a erosionar las encías y el blando se dobla excesivamente, perdiendo capacidad de penetración entre los pequeños huecos de los dientes. También es más aconsejable usarlos de cerda sintética (punta más redondeada que no pincha) frente a la natural (que puede pinchar por el corte a bisel de la cerda, no redondeado). Es mejor que sea de tamaño más bien pequeño, de modo que puedan acceder a lugares difíciles de alcanzar. 
  • No cambiar con frecuencia el cepillo. La mayoría de la gente cambia su cepillo dos veces al año, con suerte. Los dentistas recomiendan un cambio cada tres meses, ya que no solo es antihigiénico no hacerlo, sino que también se va perdiendo la eficacia. Cuando veas que las cerdas pierden la tensión y quedan dobladas es el momento de cambiar. 
Esto es más frecuente en niños, sobre todo los más pequeños, que al darles cepillo nuevo lo muerden, quedando quebradas las cerdas al instante. En estos casos es preferible dejar al niño con este cepillo quebrado para que, por imitación, lo use mientras nosotros nos cepillamos con él. Tendremos guardado otro cepillo mejor para él, con el que podemos repasarle al final. Cuando este se deteriore se lo daremos al niño, sustituyéndolo por uno nuevo para repasarle, y tirando el cepillo más antiguo.
  • No cepillarse lo suficiente. Se recomienda un lavado de dientes durante al menos dos minutos, 3 veces al día (después de cada comida). Somos conscientes de que pasamos muchas horas fuera de casa, pero un cepillo de viaje es fácil de llevar en el bolso, o en el bolsillo, y no te quitará nada de tiempo. No obstante debemos recordar que el cepillado más importante es el que se hace por la noche, después de cenar, que debe ser el más meticuloso del día, ya que mientras dormimos disminuye la protección de la boca porque baja la producción de saliva, protectora de tejidos duros y blandos, y desaparece la autolimpieza del sistema por los movimientos de lengua y labios que la favorecen.
  • No usar hilo dental. Este, aunque no es un error de cepillado, es un fallo para la higiene bucal. El cepillo no llega físicamente a las zonas interdentales y pasando el hilo a diario ayudarás a prevenir caries entre los dientes y mal aliento. 
 
Ten en cuenta que la base de la higiene oral es la eliminación de los restos de comida pero, sobre todo, el arrastre mecánico y la eliminación de la placa bacteriana. Para este cometido la pasta dentífrica de mantenimiento ayuda, aportando elementos que favorecen la limpieza como abrasivos suaves, detergentes, aromatizantes, antisépticos y, sobre todo, el flúor, que fortalece el esmalte frente al ataque ácido de esta placa bacteriana, pero lo realmente imprescindible es el arrastre mecánico de la misma, con el cepillo y el hilo dental, insustituibles en esta tarea.
 
Recuerda que realizando una buena técnica de cepillado (manual o eléctrico) y del hilo de seda dental, reduces la posibilidad de padecer caries y enfermedad periodontal, manteniendo tu boca más sana durante más tiempo.
Además, tienes que tener en cuenta que la técnica es distinta si usas cepillo manual o eléctrico, y que el hilo de seda dental también tiene su forma correcta de uso, y que nunca es tarde para aprender o mejorar. Cuesta el mismo tiempo hacerlo bien que hacerlo mal. Déjate aconsejar por un profesional.
 
 
 
Metadescripción:
En Clínica Dental Machetti, nuestro objetivo es mantener los dientes de nuestros pacientes sanos durante toda su vida.

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